Un artículo de la BBC Mundo asegura que cuando el líder ama
su trabajo y predica con el ejemplo, el éxito de la organización está asegurado
Fue una tragedia personal lo que llevó al empresario de Hong
Kong Allan Zeman a interesarse en los negocios. "Mi padre murió cuando
tenía ocho años", dice a la BBC Mundo, y reconoce: "Realmente no lo
recuerdo".
Pero fue esa pérdida lo que lo forzó a volverse
autosuficiente a temprana edad, cuando crecía en Canadá con su madre y su
hermana mayor.
"Creo que es cierto que uno se convierte en un producto
de su propia existencia", sostiene.
El espíritu independiente de Zeman lo llevó a creer en la
importancia de liderar con el ejemplo, al crear la cultura de su empresa.
El empresario comenzó a vender periódicos a los 10 años.
Pronto se redondeó el ingreso con un trabajo como mesero los fines de semana.
Para entonces, ya ganaba 30% más que sus maestros de escuela.
"Crecí pensando que si no trabajabas, casi que no
comías", puntualiza Zeman.
A los 19 años hizo su primer millón, en dólares canadienses,
como producto de su propio negocio de importación de remeras femeninas hechas
en Hong Kong. Poco después se mudó a esa región.
Liderar con el ejemplo
Pero el verdadero cambio se dio en 2003, cuando fue nombrado
jefe del resort estatal Ocean Park, al que le dio un vuelco.
Sus claves del éxito fueron varias. Por ejemplo, dice que en
tanto y en cuanto la cultura empresarial la establecen los jefes, es importante
que den un buen ejemplo.
"Generalmente ocurre de arriba para abajo -resume-. Si
el jefe es bueno, la compañía es buena. Si el jefe es malo, la empresa es
mala".
Es una consideración que comparte Rupert Soames, jefe
ejecutivo de la empresa energética Aggreko, que advierte: "La gente tiende
a ver, mucho más que a escuchar".
Soames alerta sobre gerentes que dicen que todo va bien al
tiempo que despiden empleados. Esto daña la cultura de una organización,
puntualiza.
"Tiene que haber una consistencia entre lo que dices y
lo que haces", sostiene.
Soames cree que, en algún punto, todos los trabajadores de
una empresa deben constituir un ejemplo para el resto de sus compañeros.
"La gente le presta más atención al comportamiento que
percibe de sus colegas y de sus jefes que a la propaganda de la gerencia",
alega.
Empoderar a través de la responsabilidad
El codirector ejecutivo de la compañía Whole Foods Walter
Robb va un paso más allá: dice que los trabajadores también deben recibir más
responsabilidades si el objetivo es crear una cultura empresarial fuerte.
Mientras que está de acuerdo con que los jefes deben liderar
con el ejemplo, siente que deben darle forma a la cultura de la empresa a
través de sus decisiones.
"Cuando los líderes entregan el poder a otros, abren
espacio para estas personas se desarrollen", dice a la BBC Mundo.
"Creo que nuestro trabajo como líderes, particularmente
cuando la compañía crece, es asegurarse de que la empresa sea un lugar vibrante
y lleno de vida", señala.
Jefe accesible
Zeman piensa que la cultura de empresa debe convertirla en
una familia. De lo contrario, dice, corre el riesgo de convertirse en algo
mecánico. Para esto, el jefe debe tener siempre las puertas abiertas y rendir
cuentas a sus empleados.
El empresario opina que sus empleados deben tener
expectativas respecto del superior.
"Una vez que uno dibuja el panorama, la gente puede
aunar esfuerzos con la compañía y darse cuenta de dónde encaja y cómo puede
beneficiarla", aseveró.
Joe Chen, el director ejecutivo de la red social Renren (que
tiene más de 170 millones de usuarios activos y es la red más utilizada en
China continental), está de acuerdo.
Asegura que Renren trabaja duro para crear la cultura
corporativa correcta y apunta que la firma les comunica a sus trabajadores sus
planes para los próximos seis meses y discute con ellos qué debe hacerse y qué
decisiones tomar.
"Tratamos de ser abiertos con nuestros empleados",
indica.
Para Chen, crear una cultura abierta implica que los jefes
sean accesibles. Por eso en Renren a las personas no se las llama por títulos
formales.
Para sus empleados él es simplemente Joe, en vez de exigir
un tratamiento chino más convencional que haría que lo llamaran Joetsung
Chentsung. "Tsung", explica, significa "general".
"Al dirigirte a tus superiores de esta manera,
automáticamente pierdes el 50% del impulso de tu creatividad", dice Chen y
agrega: "Así que tratamos de acabar con esto".
Amar el trabajo
Por último, Zeman cree que es esencial que a cada quien le
importe lo que hace. Sostiene que las personas trabajan más y logran los
mejores resultados cuando se enorgullecen de su labor. "Si alguien reparte
té, que lo haga con estilo", señala.
"Le digo a mi gente que si no ama la compañía, que si
no ama lo que hace, entonces que no se quede", añade.
De nuevo, insiste en que el jefe debe liderar con el
ejemplo: "Yo amo todo lo que hago", concluye en la nota de la BBC
Mundo.

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