España se sitúa en el reducido grupo de países que han
aumentado su productividad. La caída de dos puntos de los costes laborales
unitarios anuales entre 2010 y 2012, y 4,4 puntos respecto a sus socios
comerciales son, según el informe anual de Banco de Pagos Internacionales
(BPI), algunos de los motivos que han inclinado la balanza de la productividad
a nuestro favor.
En esta terrible ecuación, de la que a menudo depende el
futuro de una organización, se trata de producir más con menos recursos, de ser
más eficiente. Para enfrentarte a este desafío debes interiorizar los conceptos
y poner todos los medios a tu alcance para aportar más en menos horas y con el
mínimo esfuerzo.
La autogestión es tu mejor aliada y las recomendaciones de
los expertos el principio: 1.Cambia el concepto. Jaime Bacás, socio director de
Atesora, afirma que el comienzo para ser más productivo consiste en sustituir
el término ‘trabajar’ por ‘conseguir’: “Voy a mi empresa a conseguir, suena
mejor y emocionalmente es más positivo. Es un cambio de paradigma, porque
trabajar significa hacer cosas y se relaciona con el desempeño. Mientras que
conseguir tiene que ver con lograr, aportar valor y resultados”.
2.Objetivo. La propuesta de José Pedro García, coach y
director de la Universidad de la Buena Vida –imparte formación para explotar el
talento de emprendedores y profesionales–, es superar pequeños retos: “Tener
muy claro qué se quiere conseguir en el futuro más próximo y asumirlo como una
prioridad es la estrategia. La consecución de resultados inmediatos genera una
satisfacción que anima al profesional a realizar el resto de las tareas
diarias”.
3.Concentración. Céntrate en una tarea antes de enfrentarte
a la siguiente, cierra frentes. García recomienda marcarse un orden del día y
ser muy riguroso en la realización de cada una de las actividades que componen
la jornada. “Hay que establecer prioridades y ser muy estricto con el orden que
se ha marcado”.
4.Acción. Bacás insiste en el valor de la acción. “Una
persona que no para ni un minuto de hacer cosas que aportan poco valor es poco
productiva. Resulta clave seleccionar aquellas acciones que más impacto tienen
y ejecutarlas”, afirma. García recuerda que “centrar el foco en el 20% de las
acciones puede generar el 80% de los beneficios”.
5.Autocontrol. Procura tener bajo control todo aquello que
pueda distraer tu atención de forma inesperada: una llamada telefónica, el
correo electrónico, mensajes o interrupciones de compañeros. “Sorprende
comprobar cómo media hora sin consultar compulsivamente el e-mail puede ser muy
productiva. Tampoco es necesario responder siempre al teléfono: si no es
realmente urgente, siempre se puede devolver la llamada cuando hayas terminado
no lo que estás haciendo”, asegura García.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario