El mundo del marketing se ha visto tan modificado en los
últimos años que apenas quedan resquicios de lo que en un principio fue. Las
estrategias, herramientas o procesos creativos han variado por completo para
adaptarse a las nuevas tecnologías y las exigencias de un nuevo tipo de
público.
Una variación que muchos “marketeros” no han sabido ver es
el cambio de una comunicación de masas hacia una relación personalizada con el
consumidor. El big data y las nuevas tecnologías permiten a las empresas conocer
a sus consumidores y crear relaciones estrechas con ellos.
La interactividad entre consumidores y marcas es la clave
del futuro, y las nuevas tecnologías, herramientas e inventos permiten
construir esta relación de manera sencilla y efectiva.
Aunque todas estas afirmaciones parezcan lógicas, parece que
al universo “marketero” le está costando adaptarse al cambio y reestructurar al
fin sus estrategias y departamentos para adaptarse a la nueva era digital
regida por los datos y los consumidores.
Internet ha supuesto una revolución en todos los aspectos
que ha otorgado al consumidor el papel protagonista en un juego de intereses
que las empresas deben aceptar para ganar.
El cambio es cada vez más obvio, y las empresas que no se
adecúen a él y comiencen a emprender acciones acabarán sucumbiendo ante una
competencia feroz y ágil que sabe adaptarse a un ecosistema camaleónico.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario