En estos días, nos decimos a nosotros mismos que estamos
viviendo en la era de los nuevos medios. Lo cierto es que todo depende de lo
que entendemos por nueva. Nos referimos con nueva era a los nuevos medios y a
los nuevos contenidos actualizados más rápido, al nuevo intercambio que se
produce gracias a las plataformas sociales etc. No podemos negar que no se
traten de grandes avances pero ninguna de estas diferencias replantea una
frontera definitiva entre lo viejo y lo nuevo.
En realidad, la gran característica que diferencia unos
medios u otros es la manera en la que se entrega el contenido. A partir de ahí,
todos los medios de comunicación actuales, tanto los antiguos y como los
nuevos, son los mismos. Desde este punto de vista, todo el contenido multimedia
que se consume. Ya sea texto, vídeo, audio o imagen, en todos los casos es el
público el que actúa sobre el contenido. Siguiendo esta teoría, hasta ahora no
ha habido prácticamente cambios y por tanto no podríamos decir que esta es la
nueva era de los medios de comunicación.
El futuro está por llegar y con ello la nueva era, una era
donde el contenido deje de ser pasivo y pasa a ser activo. Las aplicaciones
informáticas personales han demostrado la viabilidad y el atractivo de la
recogida de datos individuales para alimentar algoritmos que ayudan a las
personas a ser más productivas.
Por ejemplo, Google ha patentado una tecnología que puede
detectar si alguien está viendo un anuncio, y luego hacer predicciones sobre la
respuesta emocional de esa persona al anuncio. Samsung, por ejemplo, en su
Galaxy S IV utiliza la tecnología de desplazamiento del ojo para detectar
cuando el usuario ha llegado a la parte inferior de la pantalla para mostrar
más texto. Estas tecnologías innovadoras hacen que el contenido sea activo, el
contenido ya no está pasivamente a la espera sino que actúa sobre sí mismo
A partir de ahí, las posibilidades que ofrezca esta nueva
tecnología son inmensas. Los GPS sabrán donde está la gente, los sistemas biométricos
sabrán los estados de ánimo de las personas, el estado de alerta y los niveles
de actividad. En definitiva, en el futuro, el contenido será “hablar” en una
voz activa.
Este futuro supondrá tres cambios importantes para los
vendedores de las marca. En primer lugar, el contenido ya no sólo tendrá que
ser creativo sino que se desplazará de fijo a fluido. En segundo lugar, una
dinámica nueva audiencia se pondrá en juego, tocará estudiar cómo los medios de
comunicación consumen a las personas. Las investigaciones será menos acerca de
los estilos de consumo de medios en sí mismos y sino que se centrarán en
aprender más sobre los bucles de retroalimentación.
Por último, este contenido activo será otra manera en la que
los algoritmos reemplazarán el instinto de marketing de la marca. Esto
significa que en un futuro, desarrollar un nuevo conjunto de habilidades será
esencial para conseguir el éxito en un mundo en el que los nuevos medios son
verdaderamente nuevos.

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