Las redes sociales están ya muy integradas en nuestras
vidas, pero son un invento bastante nuevo que muchos mayores han tenido que
aprender a utilizar y a entender. Los jóvenes se mueven como pez en el agua y
esto se debe a que llevan en contacto con las nuevas tecnologías e innovaciones
prácticamente toda su vida.
Pensar que las empresas deberían contratar a más jóvenes
para llevar el tema de las redes sociales no suena tan descabellado si
continuamos la línea argumental iniciada en el párrafo anterior.
Los jóvenes tienen una “sensibilidad digital natural” que un
adulto no puede aprehender y que es la que marca la diferencia entre éxito y
fracaso en un proyecto.
Un buen ejemplo para explicar esto, son las hermanas Young
que poseen una tienda llamada Apricot Lane.
Ellas comenzaron a realizar acciones de marketing a través
de Facebook antes incluso de abrir la primera de sus dos tiendas físicas,
consiguiendo así difusión e interés de los posibles consumidores.
Cuando abrieron su tienda física compartieron fotos de todas
las prendas a través de la red social, y en poco días comenzaron a recibir
multitud de llamadas para pedir ropa telefónicamente. El siguiente paso fue de
lo más natural: añadir una cesta de la compra, convirtiendo su tienda física
también en una virtual.
Para incluir el botón de compra en la red social Facebook,
las hermanas Young hicieron uso del sistema de social-commerce Ecwid.
Integrar las redes sociales en la estrategia empresarial es
una obligación para cualquiera que quiera permanecer relevante en el actual
mundo digitalizado, y los jóvenes tienen una intuición innata para los asuntos
digitales, así que pierda el miedo y eche mano de nuestros jóvenes millennials.

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